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Cómo trabajamos

Cada radiador llega distinto. Por eso empezamos por el diagnóstico

No aplicamos el mismo procedimiento a todas las piezas. Antes de tocar un radiador lo revisamos a fondo y decidimos qué necesita: una limpieza, una reparación o una restauración completa.

Paso 1

Evaluación técnica inicial

Cada radiador entra en el taller en condiciones diferentes. La inspección inicial nos dice qué procedimiento es el adecuado para esa pieza en concreto. Revisamos:

  • El estado del núcleo
  • El nivel de obstrucción interna
  • El estado de los depósitos
  • Las aletas de refrigeración
  • Si hay fugas
  • Las reparaciones anteriores
Rejilla de radiador oxidada de un vehículo antiguo antes de la evaluación
Diagnóstico

Clasificamos cada radiador en uno de tres estados

Así sabes desde el principio qué trabajo lleva tu radiador y por qué.

Estado A · Mantenimiento y limpieza

Radiador estructuralmente sano: núcleo en buen estado, sin fugas importantes y con obstrucción ligera o media. Lo baqueteamos, hacemos limpieza interna y externa, y lo sometemos a la prueba de presión.

Estado B · Reparación media

Daños moderados: algunas fugas, obstrucción interna importante o depósitos deteriorados. Hacemos una limpieza profunda, reparaciones puntuales, soldaduras y pruebas de presión.

Estado C · Restauración profunda

Radiador muy deteriorado: núcleo colapsado, corrosión avanzada o fugas múltiples. Lo desarmamos por completo, sustituimos el núcleo, reparamos o fabricamos los depósitos, y lo montamos y probamos.

El proceso

Del diagnóstico a la entrega

Estas son las fases por las que puede pasar tu radiador. No todas son necesarias en cada caso: depende de lo que encontremos en la evaluación.

  1. Evaluación

    Inspección técnica para decidir el procedimiento.

  2. Desarme

    Cuando el trabajo lo requiere, separamos los depósitos y revisamos el núcleo por dentro. Es habitual en radiadores de cobre y latón.

  3. Limpieza

    Baqueteo siempre que el estado lo permita; si no, limpieza química controlada. También limpiamos el exterior y las aletas.

  4. Reparación

    Reparamos fugas y depósitos, fabricamos las piezas dañadas o sustituimos el núcleo.

  5. Soldadura

    Latón en radiadores de cobre y latón; TIG en los de aluminio.

  6. Montaje

    Montamos los depósitos y alineamos el radiador.

  7. Prueba de presión

    Comprobamos que el radiador mantiene la presión sin pérdidas.

  8. Acabado

    Limpieza final, pintura negra técnica e inspección visual. Listo para instalar o entregar.

Nuestra especialidad

Baqueteo: limpiamos tubo a tubo, a mano

Siempre que el estado del radiador lo permite, limpiamos el interior con varilla. Introducimos una varilla específica en cada tubo, desobstruimos los conductos a mano y eliminamos los sedimentos de óxido y cal.

  • Recupera el flujo original
  • Permite conservar el núcleo original
  • No debilita el material
  • Muy eficaz en radiadores clásicos de cobre y latón
Varilla desatascando los tubos de un radiador de cobre con óxido: baqueteo
Limpieza química

Limpieza química controlada

Si el estado del núcleo no permite baquetear, hacemos una limpieza química para eliminar el óxido, la cal y los sedimentos internos. Después neutralizamos, enjuagamos por completo y secamos la pieza antes de repararla.

  • Neutralización
  • Enjuague completo
  • Secado antes de las reparaciones
Colector de radiador con baño de limpieza para eliminar óxido y cal
Cada tipo, su procedimiento

Agua, aceite e intercooler

Radiadores de agua

Seguimos este orden: baqueteo interno, limpieza química si hace falta, reparación de fugas y reparación o sustitución de depósitos.

Radiadores de aceite

Suelen llegar con aceite degradado y lodos internos. Hacemos varios lavados internos hasta recuperar el flujo correcto.

Intercoolers

Es habitual encontrar aceite del turbo y suciedad acumulada. Hacemos lavados internos repetidos, limpiamos las aletas y comprobamos si hay fisuras.

Datos técnicos

Cómo soldamos y cómo lo comprobamos

Soldadura según el material

Cobre y latón: soldadura de latón con el fundente adecuado, para reparaciones duraderas. Aluminio: soldadura TIG con varilla 4043 o 5356 y, cuando hace falta, precalentamiento del aluminio entre 120 °C y 150 °C.

Prueba de presión

Radiadores de agua: 1,5 bar. Intercoolers: de 2,5 a 3 bar. El radiador tiene que mantener la presión sin pérdidas; si no, no sale del taller.

Preguntas sobre el proceso

No. Solo cuando el trabajo lo requiere, sobre todo en restauraciones profundas y en radiadores de cobre y latón.

¿Tu radiador pierde, se calienta o está obstruido?

Cuéntanos qué le pasa y te decimos qué necesita.